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GANÓ LA VIOLENCIA

Actualizado 11/11/2019

Uno de los domingos más violentos de los útimos tiempos en Bolivia se vivió ayer, en medio de la renuncia de Evo Morales. Diferentes disturbios se desataron en dos de las ciudades más importantes: La Paz (su capital) y El Alto, entre el oficialismo y la oposición. Los manifestantes allanaron sin habilitación alguna el hogar del mandatario ubicado en Cochamba, lo saquearon e incendiaron. Lo mismo hicieron con una flota de buses, como así también quemando la casa de otro dirigente y de una periodista.

Hasta el momento, el lugar de refugio donde se encontraría Evo es una incógnita, aunque este reconoció que irrumpieron su domicilio y existía una orden ilegal de detención en su contra. "Han ingresado a nuestros predios y están incendiando los buses", denunció en Twitter el servicio municipal de La Paz, en donde 15 vehículos habrían quedado en llamas.

Y así, muchos ataques más, no sólo de la oposición, sino también vinculados al liderazgo de Morales. El lider del Conade, Waldo Albarracín (que había alentado la salida del presidente) denunció que un grupo de violentos, miembros del MAS, quemaron y destruyeron su casa. Lo mismo con la presentadora de Televisión Universitaria, Casimira LemaJuan Ramón Quintana, el ex ministro de la Presidencia, contó en televisión que desconocidos allanaron su domicilio y robaron todos sus documentos.

Por su parte, un diario crítico de Morales al sur de La Paz, "Página Siete", suspendió sus labores por "seguridad". En el mismo lugar, un grupo de encapuchados tomaron la sede de la embajada de Venezuela en Bolivia. En El Alto, un grupo de personas saqueó una planta avícola, creyendo que era propiedad del líder de las protestas contra Morales, el empresario y abogado Luis Fernando Camacho. Algunos días atrás, la misma compañia había desmentido que el dirigente tuviera acciones en la empresa.

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