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@SOL_DESPEINADA

Actualizado 07/11/2019

"ME AFECTA RECIBIR LAS EXPERIENCIAS, LLORO MUCHO, ME VEO EN ALGUNAS DE LAS RESPUESTAS"

Por Lucía Junquera Ramos
Fotos de Noelia Guevara

Sol Ferreyra tiene 30 años, es médica y docente de la Facultad de Medicina de la UBA. Desde sus perfiles en Facebook, Twitter e Instagram genera contenido vinculado a demandas de la agenda feminista como la visibilización y denuncia de la violencia de género y la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo; pero principalmente trabaja con un tema pendiente para el Estado: la aplicación efectiva, en las aulas de todo el país, de la Ley 26150 de Educación Sexual Integral.

Bajo la consigna “información es poder” y con el humor como bandera, Sol trabaja, informa y abre el espacio para que las mujeres cuenten sus experiencias y sanen colectivamente.

¿Cómo y cuándo empezaste con el activismo en redes?

Desde que tuve redes sociales, allá por el 2008 o 2009 con Facebook, siempre traté de utilizarlas para difundir situaciones y luchas de mi interés pero en ese momento no había salido de mi “clóset del feminismo” así que la temática de mis posteos estaban relacionadas a luchas sobre el presupuesto para la Facultad de Medicina de la UBA, situaciones que vive el Hospital de Clínicas, la docencia, los sueldos que me motivaron a difundir información.

Después vino la "era Instagram" y yo era de esas personas que usaban su perfil para publicar lo que comían y no mucho más, pero un día surgió la posibilidad de dar una Charla TEDxUBA, que se llama “Las 5 Zanahorias” y ahí mis cuentas estallaron de seguidores. De esa manera empecé a construir un perfil más público. Esta repercusión me sorprendió mucho al principio y después sí empezó a ser buscada. Tengo mucho interés en difundir mis ideas y entonces es algo que busco pero al principio fue sorpresivo. 

¿Cómo combinas, en un día cualquiera, tu profesión con tu actividad en las redes?

En cuanto al tiempo, eso es algo que siempre puedo manejar; hay días en los que puedo estar más presente y otros no tanto. Siempre hay un momento en el subte o en el colectivo que aprovecho para contestar mensajes o publicar algo. En relación a cómo combino el contenido con mi actividad, mi profesión es de médica y en general muchas de mis publicaciones tienen contenido vinculado a la salud, desde una mirada feminista. Eso todo el tiempo está relacionándose. 

De las consignas propuestas en Instagram, donde contás con 115 mil seguidores, ¿cuál fue la que más repercusión tuvo? 

Fueron varias. Entre ellas, "Malas experiencias en ginecólogos y ginecólogas", que para mí fue terrible y desgarradora. Otra encuesta con la que recibí cientos de mensajes fue: "Cómo salimos las mujeres a la calle", con respuestas muy fuertes en las que chicas me contaron que miran a las cámaras de las calle para que su cara quede grabada por si las raptan y las matan, así se sabe qué caminos recorrieron; chicas que comentaron que al subirse en un taxi dejan pelos en la butaca para que queden rastros de ellas; también me contaron que salen con gas pimienta, con un cuchillo. 

¿Por que te inhabilitaron la cuenta de Instagram durante semanas?

Una de las últimas consignas propuestas fue: "Malas experiencias en relaciones sexuales" y resultó ser que el 99% de las chicas relataban situaciones de abuso y violación por parte de sus parejas.

Chicas escribiendo: "la verdad que lo único que pensaba en ese momento era que quería que termine rápido porque me estaba doliendo". O testimonio de pibas que las atan, las encierran o les esconden la ropa para que no se vayan. Dos mujeres en particular me contaron que cuando le dijeron “No” a sus novios, les cortaron el pelo como forma de castigo. Recibí muchos relatos sobre golpes, hemorragias, suturas anales y vaginales después de tener relaciones. Ni mencionar situaciones donde no usan preservativo y al otro día les dan la pastilla de concepción de emergencia.

Después de esas respuestas (-Sol difunde las respuestas en sus stories-) me bajaron la cuenta porque hubo un aluvión de denuncias, claramente fueron reportes de parte de gente a la que no le conviene que esa información no se divulgue.

Más allá de esa conveniencia en particular, ¿por qué crees que espacios como tu perfil son denunciados e inhabilitados?

Me parece que lo que mi cuenta tiene en particular con respecto a otras es que gracias a estas encuestas que yo lo publico de manera anónima se abre el espacio para que las mujeres cuenten cosas que quizás mantuvieron en secreto durante años.

Nosotras estamos acostumbradas a guardar secretos, nos criaron de esa manera en la que tenemos que siempre guardarnos lo que incomoda. Hay algo que se libera ahí y está bueno; no solo en la persona que escribe sino también en los que leen, porque recibo muchos mensajes de gente que responde a una experiencia ajena con mensajes del tipo: "Nunca me había dado cuenta pero a mi también me paso esto", "esto le pasó a mi ex", "esto lo viví con mi tío, mi abuelo, mi papá".

Las denuncias suceden por parte de un grupo muy particular, es una denuncia organizada y masiva para poder bajar cuentas. Instagram hace conteo de denuncias, no revisa si una por una son legítimas o no. Mi cuenta es el perfil de una mujer que dice lo que piensa, opina, y hay un humor muy irónico y ácido por momentos que habilita el espacio para cientos de mujeres que quieren hablar. Eso es lo que molesta. 

¿De qué manera te afecta recibir cientos de mensajes con experiencias personales y cómo manejás eso?

Me afecta negativamente recibir estas experiencias. Lloro mucho. Me veo en algunas de esas respuestas, detalles que me han pasado en lo personal y de alguna manera esto es terapéutico. Muchas chicas también me dicen que les sirve en ese sentido. Reflexiono mucho y publico solo algunas respuestas de las que mandan, que a veces suelen ser cientas. Algunas son desgarradoras, otras menos, hay de todo pero lo tomo como un aprendizaje. 

¿Qué puertas sentís que te abrió hacerte un lugar en las redes sociales y el alcance que tenés?

Esta posibilidad en las redes me abrió muchas puertas. Conocí y conozco a muchas personas que admiro y estoy muy contenta por eso. A partir de todo esto que surgió me animé a hacer lo que siempre tuve ganas que es dar charlas, pronto se viene un show de stand up; estoy trabajando mucho en eso que es una cuenta pendiente que tengo en mi vida y considero que este es el momento de hacerlo.

Mi cabeza maduró y se transformó. Tengo algunos conflictos con mi identidad como médica, relacionado a cuál es la concepción sociocultural convencional que se tienen de la figura de un médico o una médica, me gustaría romper con eso porque no me representa esa figura, no me veo así. Siento que las redes sociales colaboran con eso.

¿Cuáles son los proyectos, vinculados a la difusión de información y concientización, a futuro?

Tengo muchos proyectos, En primera instancia hago "videominutos" para un medio explicando temas vinculados a la salud sexual y reproductiva. También siempre alguna columna de una revista o radial está presente.

También doy charlas sobre aborto y ciclo menstrual y sigo trabajando con eso, en conjunto a la idea de escribir un libro sobre salud sexual desde un punto de vista feminista y médico pero siempre con mucho humor, espero que se pueda concretar. Además quiero seguir escribiendo para mis redes y continuar con estas charlas informativas que combinan el humor y el feminismo, siempre tengo ganas de que la gente venga a reírse y aprender.

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