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SE ABREN CANCHA

Actualizado 11/10/2019

Por Lucía Junquera Ramos
Ilustración: Rodrigo Mirra

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En la historia de un deporte copado por los varones, también fueron invisibilizadas las hinchas; aquellas mujeres comprometidas con la pasión del club de sus amores, que en cada partido, en la tribuna o frente a la tele, están expectantes por ver ganar a su equipo. 

En un año en el que las pibas se abrieron cancha en el fútbol, con la profesionalización de la rama femenina, en conjunto a la clasificación y performance histórica de la Selección Argentina en el mundial de Francia, es inevitable pensar en el detrás de escena que lo hizo posible. 

Si hay un movimiento que alza las banderas de este cambio, es el feminismo con su fuerza constitutiva: la organización. Miles de aficionadas que pusieron su pasión en común para ya no tener que sobrevivir —invisibles— en un ambiente donde lo que prima es el machismo. Por eso, y con más fuerza que nunca, en los clubes surgieron, o se afianzaron, los colectivos feministas y las áreas con perspectiva de género.

LAS MILLONARIAS

River Feminista nació, en principio, como un grupo de amigas y conocidas que eran socias del club. “La preocupación por la falta de perspectiva de género en River y la brecha existente entre los cambios que están aconteciendo a nivel social con el movimiento de mujeres desde 2015 y lo que sucede en el mundo del fútbol nos llevó a juntarnos hace casi un año y comenzar con acciones e iniciativas para concientizar al público en general”, cuenta Bárbara Barisch (35), referente de la organización. 

Este colectivo trabaja en actividades que van desde la forma y los talles de las camisetas, hasta el cupo femenino en la dirigencia. Hace unos meses iniciaron una colecta de productos de gestión menstrual, una propuesta que surgió en el marco de la “Copa Liberadora”, un torneo de fútbol 5 organizado con las "colectivas" feministas de Boca Juniors, las Pinchas, el área de Género de Gimnasia y Esgrima La Plata, San Lorenzo, Huracán, Vélez y Racing. “Sabemos que menstruar no es una elección, y la crisis económica impacta más fuerte en mujeres y cuerpos gestantes, optamos por hacer esta colecta y donar lo recaudado al barrio El Puente de Los Hornos, de La Plata”, dice Bárbara.

Aman a River Plate y desean trascender el deporte para ser un ejemplo de club en su función social, por eso militan por un espacio “diverso, libre de violencia y para todes

LAS XENEIZES 

Un día de mucho calor a fines del año pasado, dos hinchas de boca estaban en una tribuna al rayo del sol y decidieron comprarse unos helados palito. “Desde que los pedimos hasta que lo terminamos de tomar, absolutamente todos los hombres que estaban atrás nuestro no pararon de hacernos comentarios sobre cómo comíamos el helado. Obviamente cuando nos dimos vuelta y preguntamos cuál era el problema, ninguno se atrevió a hacerse cargo”, cuenta una de ellas.

Ese día sintieron que había que cambiar algo, que el espacio de su pasión no era un lugar ni seguro ni cómodo para ellas; así que abrieron una cuenta en Instagram, @BocaFeminista, para plasmar “las problemáticas que sufrimos las mujeres en un ambiente machista como lo es una cancha de fútbol”, explica Noelia Parrado (31), una de las encargadas de administrarla. A medida que se fueron sumando seguidoras, se dieron cuenta de que el espacio trascendía lo virtual y se pusieron en contacto para trabajar con agrupaciones de otros clubes, pero sobre todo para reforzar la resistencia feminista dentro de Boca.

Desde la Secretaría de la Mujer de la peña lxs Xeneizes, con sede en La Plata, y con el entusiasmo de ser locales en el Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias, se unieron a otras formaciones azul y oro como: Boca es Pueblo, Agrupación Nuevo Boca, Bosteras independientes, entre otras. Agustina Morel (22), militante de este espacio, explica: “Queremos nuclearnos. Es nuestra oportunidad para vernos con hinchas de todo el país y contagiarnos de este feminismo Xeneize”. Para eso, crearon un pre encuentro en La Boca, al que asistieron más de 70 hinchas y, asado mediante, armaron un cancionero, pintaron banderas y se organizaron para asistir, todas juntas, al 34° Encuentro Nacional de Mujeres, del 12 al 14 de octubre en La Plata.

LAS LOBAS

En junio de 2018, en los bosques platenses, se fundó el Área de Género GELP, “un espacio que busca promover la equidad entre los géneros y el respeto por las diversidades sexuales en los distintos ámbitos del Club”, explican desde la página oficial. El área surgió por iniciativa de cuatro socias del club autoconvocadas. Hoy son alrededor de 15 integrantes que trabajan tanto en lo interno de la institución, como en lo externo: el vínculo con los y las hinchas y la prensa, por ejemplo.

Gimnasia es un club popular que incluye espacios para hacer actividades barriales y nos articulamos con esas propuestas. En nuestra organización feminista interna intentamos ser lo más horizontales posibles, somos un grupo heterogéneo y trabajamos con empleades, dirigentes, trabajadores del club, deportistas y profes paraimprimir la perspectiva de género dentro del club y enriquecer la formación en, por ejemplo, Educación Sexual Integral”, cuenta Jessica Noguera (29), de la comisión de prensa dentro del área. 

Pero no todo es color violeta. En ámbitos en los que, durante años, las cosas se hicieron siempre de la misma manera, es lógico que existan tensiones cuando el feminismo desembarca. La elección de Diego Armando Maradona, acusado en varias oportunidades de violentar mujeres, como Director Técnico de “El Lobo”, es algo que excede la organización del área de Género y sus principios. “Nosotras no tenemos incidencias en este tipo de decisiones. Obviamente cada una tiene sus propias opiniones y contradicciones pero respetamos a todas las personas que opinan de otra manera. No tenemos el termómetro de quién es más o menos feminista y tratamos de mantenernos al margen de esa discusión”, explica Jessy.  

Para el Encuentro Nacional de Mujeres, el club recibirá alrededor de 100 personas, por lo que todo su trabajo y energía hoy está concentrado en “alojar compañeres, que su estadía sea lo más amena posible y se lleven un buen recuerdo de la ciudad en general y de Gimnasia en particular”.

LAS QUEMERAS

Desde Parque Patricios, las quemeras no se quedaron afuera del movimiento que se gesta en el país y en otros clubes. Vieron la misma necesidad en Huracán y la bola se empezó a correr entre amigas y vecinas. Primero, un grupo de Whatsapp, después, desbordadas y con las ganas de conocerse las caras y ponerse en marcha, decidieron hacer una primera reunión en La Quemita, el campo de deportes del club. Ese día se dividieron, a grandes rasgos, en tres comisiones: Salud y Legales; comisión de Diseño y de Comunicación; y Logística, para organizar los eventos  y proyectos en los que trabajan.

Autoconvocadas y no reconocidas oficialmente por el club, estas hinchas y socias se dieron cuenta de que es posible un fútbol distinto, crear un espacio libre de violencia machista. “Pudimos acercarnos a las jugadoras, brindarles apoyo y hoy por hoy relacionarnos mejor, el contacto directo para alentarlas”, cuenta Abril Stábile (21), integrante del colectivo Huracán Feminista. 

LAS CUERVAS 

Quizás el espacio más reciente, pero no por eso menos organizado, es el de San Lorenzo, que nació después del 8 de marzo de 2019. Carolina Bidart (26), integrante de la Coordinación General, explica: “Nuestro proceso fue a la par de la firma de contratos profesionales de nuestras jugadoras. Tenemos la suerte de ser de los clubes más avanzados en esa materia, fuimos el primero en hacerlo y el primero en votar que se incluya el cupo femenino al estatuto”. Con más de 100 integrantes, se organizan en áreas de redes, de finanzas, diseño, redacción y salud. 

Si hay algo que prevalece en esta organización, es el acompañamiento, el bancarse mutuamente y abrirse paso en conjunto en el club. Dice Carolina: “Toda la vida nos excluyeron porque el patriarcado dice qué espacios no nos corresponden. Ahora rompemos con esos moldes. Hay chicas que nunca habían ido a la cancha que nos escriben para sumarse porque sienten que tienen un grupo de pertenencia. Nos apropiamos de este espacio porque también es nuestro, como hinchas, como socias, como deportistas y como trabajadoras de San Lorenzo”. 

Con más, o menos, reconocimiento “oficial” de los clubes pero con la misma alegría que la de un cántico en un entretiempo, la euforia de una final ganada y muchas veces también, con la bronca de una derrota, ellas construyen, todos los días, el folclore de un deporte menos hostil y más inclusivo; porque sus convicciones —libres de metáforas— ruedan en torno a una certeza: el futuro será todo feminista. 

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