confesiones

FERNANDA "TETÉ" URQUIZA

Actualizado 27/06/2019

"TODAS LAS PROVINCIAS DEBERÍAN ADOPTAR A LA DIVERSIDAD SEXUAL COMO UN POLÍTICA PÚBLICA"

Por Juliana Argañaraz

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Oriunda del pequeño pueblo de La Dormida, en Santa Rosa, Mendoza, Teté dice que desde que tiene "uso de razón" se sintió mujer, y ya en jardín de infantes quería vestir el guardapolvos "de nena". En 2012 tuvo una suerte muy poco vista para una persona trans: consiguió un buen trabajo en una municipalidad, y desde entonces no paró. Hoy, con 35 años, es la coordinadora de Diversidad Sexual de Mendoza y asegura que esta gestión marcó un antes y un después en la historia de la provincia. 

¿Cómo fue tu infancia y la construcción de tu identidad de género?

Mi infancia la viví bien y mal: muy mal porque tengo un recuerdo muy latente hasta el día de hoy: en el jardín de infantes estaban los guardapolvos celestes y rosados, los celeste se prendían delante y los rosados atrás, y yo quería uno celeste que se prendiera atrás. Entonces todo el tiempo trataba de prendérmelo atrás. Mis padres nunca me condicionaron ni me dijeron nada al respecto pero sí la sociedad: los docentes siempre me dijeron que estaba mal lo que estaba haciendo. Fue muy triste por ese lado porque nunca pude expresarme, hacer lo que quería, siempre me condicionaron. Con el tiempo uno aprende que no lo hacían de malos, sino que es la sociedad que ya tiene el mandato inculcado. De esa manera viví toda la primaria, era una contradicción todo el tiempo, pero siempre, siempre, desde que tengo uso de razón, siempre me sentí mujer.

¿Cómo fue tu experiencia para conseguir trabajo como mujer trans?

Fue un salto en mi vida, un cambio que jamás pensé que iba a lograr. Empecé a trabajar en 2012 en la municipalidad de Rivadavia (en Mendoza) con el Programa de Diversidad. El incorporarme al sistema fue un cambio terrible, muy grande: emocional, personal, social. Me sentía muy rara estando en un ámbito donde jamás había estado. Pero de a poco fui educando a las personas a que me aceptaran tal cual soy y que hablábamos de derechos, de derechos humanos que me corresponden a mí, como a todos.

Creo que fue una enseñanza mutua por parte de las compañeras de trabajo de aquella época. Fue apenas se sancionó la Ley de Identidad de Género, cuando también decido hacer el cambio de identidad, con una felicidad enorme porque por fin me podía llamar Fernanda Ángeles y dejar de usar el nombre masculino que me hacía mucho daño, porque yo no era esa persona. Nunca fui esa persona, todo lo contrario.

Teté junto al gobernador mendocino Alfredo Cornejo.

¿Siempre estuviste interesada en política?

Siempre me gustó la política, siempre me sentí capaz de ser una gran gestora política y poder enseñarle en este caso al radicalismo, que sabemos que es un partido bastante machista, las diferentes minorías que existen y que no son raras ni enfermas ni de otro planeta, país o provincia, sino que forman parte, estamos dentro de la sociedad y se puede cambiar el pensamiento que muchos dirigentes podían llegar a tener.

Me involucré con la gestión en aquel momento, mi familia fue toda la vida radical, con los valores de Alfonsín, la bandera de la igualdad, de la equidad, de que todas las personas fuéramos iguales. En aquel momento me involucré en política de lleno, en 2012.

¿Cuáles fueron los principales desafíos que tuviste que enfrentar como trans en la gestión pública?

Los mayores desafíos fueron dentro del ámbito de Gabinete. Demostrarle a las personas, a mis superiores, que uno también puede involucrarse, participar, aportar buenos contenidos, buenas reflexiones, buenas ideas para hacer un cambio cultural. Por supuesto que no fue fácil pero hubo quienes me abrieron la puerta y decidieron escucharme, y eso habla muy bien de la amplitud y de los tiempos, cómo han cambiado.

¿Qué cambios o avances notás desde hace algunos años a la actualidad?

Siempre digo que Mendoza tuvo un antes y un después en materia de diversidad sexual. Este es el primer gobierno en la historia de Mendoza que tiene a una persona trans en la coordinación de Diversidad Sexual. Eso implica un avance enorme en materia de derechos, de visibilidad, de concientización, de reflexión. Todo lo que se ha hecho y se sigue haciendo son avances grandes. Eso lo hemos logrado ahora a partir de 2015 cuando asumimos en el Gobierno, se han hecho muchas cosas que sirvieron para que las personas del colectivo se sientan identificadas y puedan acercarse a una oficina en donde pueden tener riqueza.

Teté frente a un acto en la Casa de Gobierno de Mendoza.

¿Cuál es la riqueza que la diversidad puede aportar a la gestión pública?

Poder ejercer su derecho humano en total plenitud y para eso nosotros como Estado debemos promocionar y garantizarlo. Queda mucho por hacer, por aportar, por gestionar, pero creo que esta puerta ha sido fundamental para que tengamos presente que estamos dentro de una sociedad y merecemos el mismo respeto que cualquier otra persona.

¿Cómo evaluás la situación actual de travestis y transexuales en Argentina?

Es un análisis muy triste pero es la realidad: falta mucho por hacer en materia de diversidad a nivel país y que todas las provincias deberían adoptar a la diversidad sexual como una política pública del Estado como la tenemos en Mendoza. Aunar fuerzas y juntar diferentes experiencias y políticas públicas van a hacer que la Argentina pueda tener esta aceptación total de los derechos que debemos respetar. Podemos estar o no de acuerdo con lo que uno elija para su vida, lo que no podemos es hacer la vista a un lado en que hay un marco normativo que todos debemos cumplir.

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