confesiones

DIEGO ROITMAN

Actualizado 18/06/2019

Emprendedor, creador de This Is Feliz Navidad

"EMPRENDER NO ES CAMBIAR EL MUNDO, EMPRENDER ES LABURAR"

Por Juliana Argañaraz

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This Is Feliz Navidad fue su primera marca: nació en 2013 y sus suéters se vendieron como pan caliente desde el comienzo. Luego vinieron Tranqui Pijamas y Tricera Mochilas, y con el tiempo comenzó a hacer productos oficiales para Warner o Cartoon Network. Diego Roitman (31) había estudiado programación y administración de empresas, pero a cinco años de comenzar a emprender asegura que nada le enseñó como sus propios errores y que volvería a cometerlos.

¿Cuándo y cómo nació This Is Feliz Navidad?

En 2013 arrancó, lo arranqué yo solo. Venía de Tienda Nube y el trabajo durante el tiempo que estuve ahí fue bastante bueno, mi responsabilidad era vender y hacer crecer el negocio y lo logré, pero después de todo ese crecimiento me di cuenta de que quería trabajar para mí, generar algo que tuviera el orgullo de llamar propio. Soy bastante nerd y siempre me gustó todo lo que era ocho bits y se me ocurrió la idea del suéter porque en el tejido los puntos son como píxeles, entonces se pueden generar dibujos retro. Y buscando en internet vi que nadie en el mundo lo estaba haciendo.

Era un recontra desafío aprender a hacer suéters, pero dije “mientras más lejos estoy de mi zona de confort más voy a aprender”. Tenía 10.000 pesos cuando me fui de Tienda Nube y eso era todo, para vivir y para emprender.

¿Una vez tomada la decisión por dónde empezaste?

Sabía cómo empezar una empresa, registrar la marca, hacer las redes, setear la manera de vender y de hacer envíos. Iba partiendo el día entre generar la empresa y generar el producto: ponerme diseñar, haciendo puntitos. Fui yendo a talleres, hablaba por teléfono con gente que hacía tejidos, y haciendo estos mismos llamados aprendí lo que tenía que hacer.

Tuve una conversación con una señora de Mar del Plata que me vio súper perdido y me empezó a explicar todo y eso me re ayudó. Y una vez que conseguí un taller, era hora de comprar el hilado, así que ahí llamé a mis abuelas que eran el único contacto que tenía. Recorrí todas las hilanderías y elegí al primer proveedor de hilo y en eso pasaron más o menos 6 meses, llegó el invierno y yo no tenía los suéters, hasta que el taller me dio una muestra y con eso empecé a vender.

¿Cuál fue el primero?

Fue el suéter Invaders. Apenas tuve la muestra les pedí a mis primos que me ayudaran con las fotos, las hicimos con mi novia, las retoqué así nomás y al día siguiente ya estábamos subiéndolas. Gustó y más o menos en una semana vendí los 30: había encargado diez de cada talle (S, M y L) ¡y se vendió todo!

¿Por qué creés que tuviste éxito desde el principio?

Creo que un fuerte que tenemos en las tres marcas es el servicio: responder las consultas rápido, solucionar los inconvenientes que puedan surgir, ahí se ve el ADN de una empresa. Desde el comienzo le pusimos mucho foco a intentar ser buenas personas. Intentamos ser buenos, no solo hacer lo correcto. Esas pequeñas acciones sumadas generaron una buena relación con el público.

¿Encontraste muchos problemas en el camino?, ¿cómo lidiás con eso?

No terminan nunca los problemas. Cuando sos chiquito tenés problemas chicos y cuando crecés los problemas se hacen más grandes. A veces la gente que ve de afuera cree que todo sale siempre bien, pero la verdad es que todos estamos siempre pasando por problemas: tenemos producciones que llegan mal y son costos que asumimos nosotros. Con el envío hay robos casi todos los meses, envíos que nunca llegan o que se envían a otro lado, envíos al exterior que se quedan en la aduana.

Hace dos días nos rompieron un vidrio de un local y nos robaron. Esas cosas te sacan tiempo de vida, como digo yo. Que al final es la razón por la que empezamos a hacer lo que hacemos: no por la plata. No es que nos hacemos millonarios, estamos orgullosos de lo que estamos logrando y del estilo de vida que nos permite llevar. Nadie está en esto para comprarse un yate, pero es difícil pero hay que mantener mucho el norte, por qué empezaste y por qué lo estás haciendo.

¿Hoy tenés tres marcas?

Sí, This Is Feliz Navidad, que son los suéters, y que tuvo un hijo que es Tranqui Pijamas, que tiene sus propias redes pero los locales y la tienda online son compartidos. Ahí hay pijamas almohadones, pantuflas, remeras. Y en el medio de esas dos nació Tricera Mochilas. Por suerte hoy les va bien a las tres, porque cuando uno hace algo nuevo no importa la cantidad de éxitos que haya tenido antes, nada te asegura el próximo. Nunca sabés cómo te va a ir.

Con TIFN tenés la licencia oficial de varios productos, ¿cuál fue el primero?

La primera licencia fue Liniers. Fue a través de un tuit que le enviamos a ver si le interesaba un suéter y queríamos tener un dibujo de él, le mandamos y le re copó todo lo que hacíamos y nos invitó a la casa. De pronto estábamos yendo a su casa con un suéter. Hicimos el Olga y después el Macanudo suéter.

Después nos contactó Cartoon Network (con Adult Swim) y de ahí salieron Rick & Morty, Regular Show y Hora de Aventura. Y también tenemos Warner: Looney Toons, Tom y Jerry, Harry Potter y los superhéroes de DC.

Tenemos muchas sorpresas que se vienen con estas licencias, por ejemplo hay tres suéters de Scooby Doo que todavía no vieron la luz.

Si bien hoy los negocios son cada vez más online, vos tenés tres locales, ¿por qué?

Ese fue uno de los aprendizajes que tuve. En principio la idea era que fuera 100% digital, y uno de los primero aprendizajes fue que es mucho más difícil de lo esperado. La gente quiere ver y tocar los productos, y cuando la gente quiere algo podés ser un boludo o podés aprender. Al principio no tenía ni la capacidad ni el dinero para poner locales, pero estaba yendo a un curso para emprendedores de CMD y un grupo de chicas estaban armando un showroom entre todas y me sumé con los suéters en ese showroom colectivo, a comisión

Después de un año recién abrimos showroom propio y después de 2 años ahí abrimos el primer local.

¿Qué tres consejos le darías a quienes quieren emprender?

1 - No te compares con otros. Ese es el mayor problema no solo de los emprendedores sino del mundo. Como si la vida de otros fuera igual, cuando empezás a comparar no terminás nunca, no hay explicación que te sirva. Cuando te comparás, perdiste.

2 - Siempre tomá los consejos como de quien vienen: No todos son buenos y no todos se aplican a vos. Hay consejos de los gurús del emprendimiento pero que no necesariamente se aplican a vos. Todos estamos haciendo nuestra propio camino.

3 - Nunca parar de aprender. No importa cuánto sepas. Ser humilde y entender que nos queda mucho por aprender.

¿Qué es emprender para vos?

La gente se pone en un pedestal tipo ‘yo soy emprendedor’. Emprender no es cambiar el mundo, emprender es laburar. La gente se centra en el producto, o en mí, y no, el tema es el laburo. Eso tienen en común todos los proyecto a los que les va bien: mucho trabajo. No hay ninguna fórmula, no todos llegan al mismo lugar por el mismo camino.

¿Qué hubieras hecho distinto en el camino?

Por un lado un montón de cosas y por otro lado nada, porque sino no hubiera aprendido. Mi yo de este momento y de cada momento, creo que tomó la mejor decisión para lo que conocía. Me arrepiento de algunas cosas pero me era imposible verlo en ese momento.


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