deportes

TRES DÉCADAS…

Actualizado 15/04/2019

Un día como hoy, 15 de abril, pero de 1989 se vivió una de las tragedias más grandes en el mundo del fútbol, y la más significante de Inglaterra96 personas murieron y 766 resultaron heridas en la previa donde debían jugar el Nottingham Forest y el Liverpool por la semifinal de la Copa inglesa a partido único en el estadio de Sheffield Wedsnesday (al norte de Londres). El partido se suspendió y la “Tragedia de Hillsborough” quedó en la historia, más allá del hecho, por la culpabilidad del mismo.

Las víctimas fueron todos hinchas “rojos” que murieron debido al desborde de gente. En un principio, desde la Policía británica intentaron culpar a los hooligans. Estos intentaron deslizar que todo había sido por el comportamientos de los hinchas borrachos, que habían destrozado una valla provocando que los demás caigan hacia abajo. Pero no fue así, dado que casi 27 años después, el 27 de abril de 2016el jurado determinó que 
“la muerte por aplastamiento de 96 personas en el estadio de Hillsborough no fue un accidente, sino un homicidio imprudente, atribuible a la policía”.

En realidad, los culpables fueron los organismos de seguridad encargados de organizar y llevar adelante el operativo del partido. Estos permanentemente intentaron culpar a los hinchas por su conducta, pero las investigaciones siempre determinaron lo contrario.

Los investigadores determinaron que se había sobre pasado la capacidad del Estadio, en una de las causas más largas e injustas de aquel país, que trajo determinantes cambios en el fútbol ingles:

  • Todos los espectadores sentados.
  • Remodelación de estadios sin rejas entre tribunas para evitar asfixias.
  • Clubes deben ser responsables de la seguridad y recepción de aficionados.
  • Establecimiento de una unidad de coordinación para las comunicaciones e informaciones referidas a los hooligans e instalación de cámaras de vigilancia en circuitos cerrados.
  • Registro Nacional del perfil del aficionado.
  • Sanciones para todo tipo de agresión u ofensa en espectáculos deportivos.
Top