confesiones

MARCELO “CHELO” MESCOLATTI

Actualizado 16/04/2019

"PASAMOS DEL INFIERNO AL CIELO EN UN SEGUNDO"

por Fabrizio Pizzolatto

La película se cuenta sola: final del mundo, penal para Argentina faltando 12 segundos, patean y ataja el arquero que la manda al lateral, el cronómetro se para, Argentina cae 2 a 1 contra Brasil. El saque de manos se demora 3 segundos y cae al área, el temeroso defensor carioca la deja muerta y el capitán albiceleste la mande a la red para empatarlo y terminar dándolo vuelta en el alargue. ¿Parece sacado de un guión o hasta un mismísimo sueño? Pues fue lo que vivió el capitán del seleccionado argentino de fútbol de salón, que hace días obtuvo junto a sus compañeros, el mayor título que se puede lograr: un campeonato del mundo.

¿Qué significó para ustedes un título tan importante?

Para todos es un sueño cumplido desde lo individual como también grupal. Porque si bien el objetivo era ese, sabíamos que no iba a ser fácil y de hecho no lo fue. Además es por cómo se dio, una final en la que pasamos del Infierno al Cielo en un segundo. Es más emocionante vivirlo de esa manera.

¿Cuál fue la clave del plantel?

Para mi el grupo humano. Se formó un equipo con valores y un grupo de personas que compartían esos mismos valores. Nos apoyamos en todo momento y nunca nos dimos por vencidos. Y eso quedó demostrado en la final en la que faltando tan poco la seguimos luchando y obtuvimos un triunfo agónico.

¿Cómo los recibieron después del título?

Muy bien. Un recibimiento muy lindo. Ya desde el aeropuerto, con familiares, amigos y muchos medios, lo cual nos sorprendió. Esperábamos el recibimiento de la gente pero no tanto y tan cálido. Hubo sorpresas en mi barrio también.

¿Ustedes creen que un título como éste pone el deporte en otro nivel?

Sin duda. Jerarquiza al deporte, sumado a que la difusión también ayuda a reconocerlo. Se empieza a exigir más en lo deportivo y principalmente en lo dirigencial.

Hay un grupo o un plantel que se fue consolidando con los años, ¿creés que este título es la coronación de un proyecto a largo plazo?

Si, lógicamente corona un proceso, que en la selección nacional empezó allá por el 2011, luego de la derrota en el mundial de Colombia. Allí asumió Ariel (Avveduto) y lo hizo con un grupo de jugadores que llegamos al mundial del 2015. Sin embargo, en ese momento no estábamos lo suficientemente maduros, pero se siguió trabajando sobre esa base hasta hoy. También es un resultado de un proceso provincial porque es una selección conformada por 8 mendocinos, cuya selección local también viene cosechando los frutos de años de trabajo, en los nacionales de selecciones, torneo del cual es el vigente campeón.

¿Y a nivel nacional, cómo lo ves en comparativa con el futsal de AFA?

A nivel dirigencial es imposible medirse. Porque estamos hablando de una institución como AFA que responde a otra como FIFA y que manejan medios y recursos que no se pueden comparar. A nivel deportivo veo que cambian algunos puntos del reglamento, pero en general somos todos deportistas que nos gusta hacer las cosas los más profesional posible. En Mendoza el futsal de AFA prácticamente está desmantelado y la FEFUSA acapara todo. Pasa en la mayoría de las provincias. Veo que la CAFS por ahí es más federal y el futsal de AFA es más de Buenos Aires. Esa es la riqueza de nuestro futsal.

El capitán, sus compañeros y la copa.

¿Cómo es el campeonato en Mendoza? Al margen de los jugadores y la importancia de la plaza.

Sin duda el nivel de Mendoza es el más alto del país. El campeonato no tiene rivales accesibles y no suele haber favoritos, al margen de que por lo general algunos siempre se vean en los primeros planos. Pero nuestro campeonato es de primer nivel con relación al país y jugar en esta liga para mi es un privilegio, porque te mantiene al más alto nivel de exigencia.

¿Cómo se hace para encontrar el desafío y los objetivos para jugar en Don Orione luego de un título así?

Obviamente es muy lindo disfrutar esto, sacarle el jugo a lo que hemos vivido que es un sueño. Pero esto pasa. La semana que viene vuelve todo a la normalidad, hay que seguir con tu vida. La motivación se encuentra en las ganas de seguir queriendo estar en lo más alto y trabajar para el club. Es casi innato, no hay que buscarla.

Vos jugaste en Colombia ¿Cómo es el futsal allá?

El principal cambio es que podés vivir del deporte porque es profesional. Lo único que tenes que hacer es jugar al futsal. Entonces entrenás, descasas y te alimentas y es todo lo que tenés que hacer en el día. Acá hay que tener un ingreso. Pero muchas veces, es más profesional acá aunque no sea rentado, porque se entrena mucho mejor. De hecho por eso me volví, porque ganaba desde lo económico pero relegaba en lo deportivo.

¿Y el camino hacia el profesionalismo de nuestro futsal va a ser largo, si es que se da?

Si. Va a costar mucho. A lo mejor empieza a parecer en los seleccionados. Pero a nivel club va a ser un camino muy largo.

¿Anunciaste que éste fue tu último mundial?

Dije que no era una decisión 100% tomada pero que muy probablemente lo sea.

En Don Orione te queda mucho tiempo todavía…

No se si mucho pero si me queda algún tiempo para trabajar en el club.

¿Te gustaría seguir ligado al futsal después de finalizada tu carrera?

Si. Todavía no se de qué forma pero me gustaría.

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