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LO VENÍA VIENDO

Enrique Pescarmona enviaba cartas al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, contando las presiones que recibía del gobierno Kirchnerista para que se “asocien” en la obra pública, motivo por el cual hoy, tiene una causa abierta y se encuentra como imputado colaborador. El dueño de IMPSA ya había declarado contando que recibía presiones de los funcionarios “K”, principalmente de Julio De Vido a quién acusó de amenazarlo. “Es un pelotudo, Pescarmona, váyase ya de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino que llegó a presidir) y también de AEA (Asociación Empresaria Argentina)”, entre tantos otros ejemplos.

En una carta enviada el 21 de septiembre del 2012, el empresario le contó al presidente del BID, Luis Alberto Moreno, que las presiones del gobierno kirchnerista no daban para más. Luego de que la entidad financiera le haya otorgado un crédito de $150 millones de dólares, el mendocino le contó que debió resignar el 65% de las acciones de la empresa, también le contó que la empresa pasaba por serias dificultades financieras y que en la Argentina, había ganado “varias licitaciones por varios miles de millones de dólares” y que “por motivos alegados nunca bien fundamentados” terminaron con contratos cancelados.

“Los gobiernos del Dr Kirchner y de la Presidenta Cristina me re cagaron. Yo perdí el 65 por ciento de mi empresa por no arreglar con ellos”.