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PARANOIA Y DOLOR

Actualizado 15/03/2019

El caso más conmocionante del año en Mendoza y su protagonista, Nicolás Gil Pereg, no paran de generar repercusiones. El israelí acusado de asesinar a su madre y a su tía permanece preso y negaron trasladarlo a un hospital psiquiátrico, pese a sus actitudes raras. Además, en estos días, empleados del Servicio Penintenciario lo obligaron a bañarse (por cuestiones de higiene) lo que según su defensa le generó estrés y perjudica su salud.

Ahora, un psiquiatra del Servicio Penitenciario le presentó un informe al conjuez penal Federico Martínez, quien negó el traslado pero cambió algunas condiciones para resguardar la salud de Pereg. El estudio indica una evaluación de las condiciones mentales del hombre desde que ingresó a la cárcel, dónde indica que el israelí tiene “delirios que se expresan de forma organizada y recurrente” aunque permanece medicado para esto. También advierte que estos comportamientos ponen en riesgo su integridad física.

Anteriormente, la policía de Israel le había enviado un informe a la policía local, en dónde aseguran que el hombre se fue de ese país en 2017 porque estaban intentando internarlo por que sufre “paranoia”. Nada de esto lo haría inimputable, debido a que existen pericias que comprueban que al momento del crimen estaba consciente de lo que hizo. Así lo aseguró Alejandro Gullé, procurador de la Corte.

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