Confesiones

SEXO: INDEFINIDO

Por Juliana Argañaraz

 

Es Gerónimo Carolina González Devesa. Así lo dice su nueva partida de nacimiento, la primera de Mendoza, del país y pionera en el mundo en poner una raya donde dice “sexo”: ni una F ni una M. Tiene 32 años, vive en Chacras de Coria, Mendoza, y no es hombre ni es mujer, o es un poco las dos cosas. Pero lo importante es que no le preocupa. “Todo es binarismo en nuestra sociedad”, dice. Y tal vez porque para poder entender las cosas necesitamos nombrarlas, la primera pregunta surge naturalmente:

¿Cómo te referís a vos mismo, cómo preferís que te identifiquen los demás?

Antes mi nombre era Maria Carolina, pero mi idea es no tener género así que particularmente no me molesta qué artículo usen conmigo. A veces uso el masculino y por eso elegí un nombre masculino también, porque como ahora físicamente tengo un aspecto más masculino quise hacer algo que socialmente no me haga tener que explicar a todo el mundo por qué me llamo Carolina. Y aparte porque me gusta el hecho de producir un cambio, que haya un antes y un después con respecto a esto

¿Y por qué elegiste Gerónimo?

Estuve bastante tiempo buscando, no es común que alguien tenga que elegir un nombre. Y un día fui a un café y me preguntaron mi nombre, dije Caro y me pusieron Gero, y me gustó. Además -como algo más mío- María es el nombre de mi vieja y lo tuve durante mucho tiempo, y mi idea era tener algo de mi viejo, así que ahora tenemos las mismas iniciales.

¿Qué pasó exactamente en el registro civil?, ¿te dieron un nuevo DNI?

No. Me dieron un acta de nacimiento nueva, que eso lo hace cada registro civil de cada provincia. El DNI es nacional y eso lo tengo que hacer ahora con mi nueva partida. Tiene que crearse algo nuevo porque no creo que en las planillas esté la opción de ningún sexo.

Sos pionera en este camino

Sí, la idea es llegar a un punto que no necesitemos poner el género, eso seria ideal. Lo que pueda hacer lo haré. Intento sumar a la causa, hacer cosas que ayuden a otras personas. Tengo todo para hacerlo, cómo no lo voy a hacer sabiendo que hay un montón de personas que lo necesitan y no pueden.

¿Y por qué quisiste llegar hasta acá?

Uno puede llevar una vida sin llegar a esto. Tengo una profesión -es médique y trabaja en una empresa de emergencias- una familia, soy de clase social media, muchas cosas no se me dificultaban, pero es una cuestión de ser auténtico, real, ser yo produce una libertad y una paz que no venía teniendo.

¿Cómo fue el proceso que atravesaste hasta llegar a identificarte no binario?

De chique era pensar que tal vez me hubiera gustado ser varón. Después tal vez con el tiempo empecé a hacer lo que creía que tenía que hacer: me vestía más de chica, intentando encajar, hacía lo que me decían, “ponete una faldita”. Uno intenta encajar.

Después de eso tuve mi etapa de ser lesbiana y sentirme representada por ese lado, con varios problemas con mi cuerpo, trastornos alimenticios, el cuerpo empieza a expresar cosas que uno no quiere expresar. Hasta que no entendí que yo quería un proceso de masculinización de ciertas cosas de mi cuerpo y verme de la forma que yo quería verme, no pude solucionar los problemas de relación con mi cuerpo. Fue de a poco, ir entendiendo, soltando, ser vos y bancándotela.

¿Pero ahora te identificás como varón trans?

No, no me identifico como varón trans. Esas fueron las explicaciones que pude ir dando a los demás. Cuando me empezaron a gustar las chicas empecé a expresar que no veía géneros en las personas, y sintiéndolo más. Pude ver que a otras persona también les pasaba. Al principio decía que era trans porque estaba en una transición, pero si realmente me preguntaban no quería ser varón ni ser mujer. Pero bueno tampoco sabia que se podía, pensaba que iba a tener que hacer un juicio.

Sin embargo, sí quisiste masculinizar tu cuerpo

Claro, empecé a inyectarme hormona masculina hace 2 años. Eso va produciendo cambios en tu voz, vellosidad, musculatura. También me hice la mastectomía. Pero eso es algo visual o estético mio, lucir de esa manera que socialmente sería masculino.

Lo que más nos cuesta es entender es que cómo te ves o tu sexo biológico no es lo mismo que tu identidad de género o cómo te percibís a vos. Cómo te ves no tiene nada que ver con quién sos.

¿Cómo es la relación con tu familia?

Ese es otro de mis grandes privilegios. Desde chique supe que fuera lo que fuera mi familia iba a estar. Y han estado por más que no entiendan o que me pregunten mil veces, están. El otro día mi papá y mi mamá me acompañaron a buscar el acta. Ellos y mis amigos, tengo un apoyo gigantesco e incondicional que hace todo mucho más llevadero. Mis abuelos también, la familia es bastante unida y todos tienen la idea de irse deconstruyendo como van pudiendo.

Ahora vas a convertirte en referente de esta causa, ¿siempre la militaste?

Para mí es una de las grandes militancias es que todos entiendan que estamos en todos lados, que somos parte de todos los círculos y que somos personas. Cuando dije que era lesbiana levanté la bandera y era lesbiana, cuando dije trans me la jugué por eso, por lo menos en mi entorno, para que entendieron que soy persona y que voy a estar ahí igual que otros.

Ahora con la visibilidad del caso es re loco. Me han empezado a hablar amigues que tienen amigues que les coparía hacer lo mismo. El contacto de saber que hay gente que está ahí para que se cumplan esos derechos es increíble. Mi idea de aparecer o decir mi nombre es darle una cara a la situación y eso por ahí ayuda.

Ha sido súper movilizante, emocionante, recibir felicitaciones, cariños de familia, amigos, gente que hace un montón que no veo. Creo que aún no caigo, estoy en el proceso, tratando de ir siendo yo y contar lo que soy, tratar de ser transparente para poder verme como una persona que solamente está buscando sus derechos para ser la persona que es, con el respaldo de la ley.