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LA MAFIA DEL TENIS

Actualizado 11/02/2019

«No tiene ningún tipo de sentido seguir jugando así, con la cabeza quemada«, dijo Marco Trungelliti (117º) luego de caer en la primera rueda de la clasificación del ATP 250 de Buenos Aires frente al italiano Alessandro Giannessi (168°). El jugador confesó a La Nación, que fue tentado por un grupo «mafioso» para entrar en una red de arreglos de partidos, en la que le ofrecían hasta US$ 100.000 por cada encuento «arreglado». Trungelliti no solo no accedió, sino que denunció el caso ante la Unidad de Integridad del Tenis.

Pero el mal trago final llegó cuando su caso derivó inesperadamente en sanciones a colegas argentinos como Federico Coria, Nicolás Kicker y Patricio Heras. Según los investigadores, un número de teléfono brindado por Trungelliti en los intentos de soborno, coincide con las comunicaciones que estos jugadores habían mantenido. El denunciante cuenta que desde ese momento es «despreciado, mirado raramente y hasta tratado de topo» en el tenis argentino.

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